Tips para viajes en moto


 

Viajar en moto es uno de los más hermosos placeres que te puede dar la vida. Caminos recorridos, lugares conocidos, gente amiga y tantas otras cosas que uno va sumando a través de cada viaje en motocicleta. Dejarse llevar por las emociones de un viaje en moto y emocionarse cuando se llega a destino, es incomparable. A continuación detallamos algunos “tips” para ayudarnos a encarar más tranquilos y seguros nuestro próximo viaje.

EL HÁBITO: A medida que vamos haciendo más y más kilómetros, vamos conociendo nuestra motocicleta y adquiriendo el hábito que nos ayuda a afrontar todos los caminos que tenemos por delante. Conocer cómo responde tu cuerpo a medida que vas rodando es fundamental para realizar un viaje placentero y seguro. La experiencia que se gana kilómetro a kilómetro hará que nos relajemos y pasemos a disfrutar cada vez más nuestro viaje. Con el pasar del tiempo y de los caminos recorridos, te vas a dar cuenta hasta donde responde tu vehículo y, más importante, tu cuerpo.

EL RITMO: El ritmo de viaje va de acuerdo a cada persona y motocicleta. No hay pautas establecidas de la cantidad de paradas a realizar, velocidades ni distancias recorridas. Cada moto y cada cuerpo es un mundo aparte. Lo que si podemos destacar es lo siguiente:

– El camino: Ninguna ruta es igual a la que pasó o a la que viene. Depende del estado, del tamaño, longitud de rectas y tamaño de curvas lo que nos va a hacer ir cambiando el ritmo a medida que pasan los kilómetros.

– El clima: Un motociclista, aparte de apasionado de las motos, debe ser también “meteorólogo”. Tratar de anticiparse a los cambios de clima y tener en cuenta el estado del tiempo nos va a marcar el paso en el trayecto de nuestro viaje.

– La moto y yo: Ni la moto ni vos tienen que sufrir para poder llegar a destino. La posición de manejo, la velocidad de nuestra máquina y la combinación entre estas tiene que dar como resultado un viaje placentero. Viajar muy lento puede ser cansador; viajar muy rápido nos va a tener muy tensionados mientras aceleramos y exigimos a la moto una velocidad para la cual no está preparada. Conocer nuestra “velocidad crucero” es el factor fundamental para decidir nuestro ritmo de viaje.

TU CUERPO: Viajar varias horas sobre la moto significa un esfuerzo grande para tu cuerpo y con el paso de los kilómetros este esfuerzo pasa factura y puedes empezar a sentir dolores o molestias en distintas partes del cuerpo, y por supuesto el cansancio normal. Como había dicho antes con la experiencia te vuelves más resistente pero dependiendo de esa misma resistencia debes saber programar tus viajes. Si sabes que te cansas con facilidad y quieres recorrer muchos kilómetros programa tu viaje para que tengas suficiente tiempo de hacer varias paradas para estirar el cuerpo y descansar o puedes considerar la posibilidad de hacerlo en varias etapas. Si le dejas ventaja al cansancio disfrutarás menos, te estresarás más y perderás concentración en la carretera con el peligro que esto conlleva. También es importante que viajes con la vestimenta y el equipo adecuado (casco – ojalá integral –, calzado que te proteja bien, campera, pantalones y guantes técnicos es decir prendas con protecciones para motociclismo). De más está decir que la vestimenta es una cuestión, en gran medida, de seguridad para con nosotros mismos. Usar la ropa adecuada nos va a proteger de los cambios bruscos de clima y, fundamentalmente, de alguna caída.

EL EQUIPAJE: El equipaje que vas a necesitar para hacer tu viaje en moto va a depender de tantos factores como kilómetros realices. Ningún viaje es igual a otro; ningún destino es igual a otro y ninguna moto es igual a otra. Por ende, no va a ser igual el equipaje que necesitemos para realizar uno u otro viaje.  Lo primero que debemos saber y solucionar es el tipo de equipaje que vamos a usar. Lo más recomendado son algún modelo de maletas laterales o alforjas  que le quepan de manera cómoda y uniforme a tu moto. Un baúl trasero también puede ser de mucha utilidad. Una vez que tengamos el tipo de equipaje que vamos a utilizar, debemos realizar una lista de todo lo que “queremos y deberíamos” llevar. Este punto es demasiado general como para detallarlo, así que hay que tener en cuenta que desde la ropa y la documentación hasta una carpa y una linterna: todo esto va a estar guardado en el equipaje que elijamos. Cuando esté listo el equipaje y todo lo que pondremos dentro de él, solo nos falta ultimar unos pequeños detalles que nos permitan que todo esté en su lugar:

Colocar la ropa doblada de tal forma que ocupe un espacio mínimo (doblarla en “rollos” es una buena manera de ahorrar espacio).

Equiparar el peso de manera uniforme para que no se vea afectado nuestro equilibrio al viajar.

Si no se dispone de alforjas impermeables, usar bolsas de nylon para dividir la carga dentro de ellas y evitar que se ensucien con la tierra o se mojen con la lluvia.

La documentación de la moto, la ropa de lluvia y los objetos que necesites mientras estés rodando es recomendable que estén situados en un lugar accesible. Tené en cuenta que si comienza a llover, es bastante incómodo tener que desarmar todo el equipaje para sacar tu ropa impermeable.

ANTES DE ENCARAR TÚ VIAJE…

Revisión: Revisa bien tu moto antes de salir de viaje. Una falla mecánica que pudo ser anticipada nos puede traer muchos dolores de cabeza; y en algunos casos, una vuelta a casa con el viaje incompleto.

Herramientas: Asegúrate de llevar las herramientas necesarias y principales que puedan sacarte de un apuro en la ruta. Tené en cuenta de que si no sos un mecánico experimentado, llevar herramientas de más te puede ocasionar hacer arreglos para los cuales no estás preparado y que luego tengan consecuencias no muy buenas para tu moto y tu seguridad.

Planificación: En la medida de lo posible, planifica tu viaje con anticipación. Conocer las rutas y distancias que vas a realizar durante tu recorrido te va ayudar a sacarle el mayor provecho al viaje y a disfrutar de los tiempos de una mejor manera.

Paradas: Realiza paradas de al menos 5 minutos cada 150 o 200 kilómetros. Tus piernas y tu moto te lo agradecerán.

Llaves: Lleva siempre una copia de la llave de tu moto en un lugar distinto al llavero principal. Muchos moteros las guardan dentro de la billetera, o bien, colgada del cuello. Perder la llave a cientos de kilómetros puede ser muy problemático.

Combustible: Trata de cargar combustible antes que tu indicador esté marcando el tanque vacío (más que nada en motos de baja autonomía). En la ruta y en trayectos que no conocemos, nos podemos encontrar con estaciones de servicio que están en falta de combustible o peor aún, que estén cerradas. En muchos casos disponer de un bidón plástico, específico para combustible, como reserva extra puede serte muy útil.

Protección: Protege tu dinero y tu documentación de una manera especial. Los motociclistas estamos expuestos a las inclemencias del tiempo de una forma directa, y esto nos puede traer serios trastornos si se nos mojan o vuelan.

Equipaje: Asegura tu equipaje de manera que no pierdas cosas en el camino y así no ocasionar situaciones inseguras para los conductores que vienen detrás.

Cautela: Ten paciencia si te pierdes o no encuentras el camino ya que puede ser muy estresante este tipo de situaciones; y mientras más tranquilos estemos, más rápido vamos a salir del problema.

Limpieza: Mantén limpio el visor de tu casco: los bichos y la tierra pueden ocasionar menos visibilidad en tu casco e incomodidad al viajar.

Placer: Disfruta cada kilómetro, cada parada, cada persona conocida, cada ciudad recorrida y cada momento que pases con tu moto en la ruta.

Prevención: Una pinchadura es cosa común en cualquier viaje. Anticípate a ésta situación llevando entre tu equipaje un “aerosol sella pinchaduras”: Son envases con gas que se aplican directo a la goma y que inflan y sellan la rueda para poder seguir viaje.

Muéstrate: Cuéntale a todo el mundo lo que hiciste. Piensa que vas a ayudar a muchos motociclistas que aún tienen miedo de lanzarse a la ruta.

DOCUMENTACION NECESARIA PARA VIAJAR EN MOTO (República Argentina) (Para Colombia ver artículo “Documentos para viajar en moto”)Tarjeta VERDE: Si eres el titular del vehículo, no es problema si está vencida. Si no eres el titular, puede viajar sin problemas hasta la fecha de vencimiento de la tarjeta. Luego de eso, sólo podrás circular con una TARJETA ROSA (equivalente de la tarjeta azul de los autos) emitida por el Registro del Automotor que autoriza a quien corresponda a rodar una motocicleta sin ser titular de la misma.

Registro de Conducir: En vigencia y habilitado para la cilindrada que estás rodando.

Seguro: En la República Argentina la ley exige que como mínimo cada moto vehículo tenga Seguro de Responsabilidad Civil contra Terceros No Transportados. Es importante tener en cuenta lo que dice el artículo 68 de la Ley N° 24.449; conforme el Artículo 2° de la Disposición N° 70/2009 de la AGENCIA NACIONAL DE SEGURIDAD VIAL “la falta de portación de recibo de pago de la prima del seguro obligatorio por parte del conductor del vehículo, no podrá ser aducida por la Autoridad de Constatación para determinar el incumplimiento de los requisitos para la circulación”. De todas maneras, recomendamos llevar el comprobante para evitarnos futuros disgustos.

VTV: Si la moto está radicada en la provincia de Buenos Aires, la Verificación Técnica Vehicular es OBLIGATORIA para las motocicletas de más de 50cc. (Las motos 0KM tienen un año para circular sin la obligación de verificar)

Casco: La utilización de CASCO es OBLIGATORIA en todo el territorio nacional. Tenerlo desabrochado también es una falta que puede incurrir en una multa.

LO QUE EVITARÁ QUE NOS QUEDEMOS EN EL CAMINO

Una lista de elementos necesarios para el viaje sería lo suficientemente interminable como para tener de resultado no acatar u olvidarse la gran mayoría de las cosas; o peor aún, querer llevar todo y que nos provoque exceso de peso y escasez de lugar. Vamos a tratar de resumir y a limitarnos a los elementos que necesitaremos en caso de que nuestra motocicleta sufra algún inconveniente y así podamos garantizar seguir viaje, por lo menos, hasta nuestro próximo destino o hasta alguna población cercana. A continuación se detallan los desperfectos mecánicos más comunes y las soluciones momentáneas que podemos darle nosotros mismos para poder continuar rodando: Pinchadura: Puede ser el inconveniente más común que nos toque afrontar en un viaje, y hasta puede ser el más fácil de solucionar. Llevemos siempre 2 aerosoles “infla y sella pinchaduras”: son muy fáciles de usar, bastante económicos y podemos seguir viaje en cuestión de minutos. Después de usarlos, es recomendable parar en la primer gomería que uno encuentre para emparchar correctamente la rueda.

Cortar la cadena: En un kit de trasmisión que no esté en óptimas condiciones puede pasar que la cadena sufra tanto estiramiento que termine por cortarse. Llevar siempre uno o dos eslabones de unión; lo podemos conseguir inclusive gratis en algún taller amigo y soluciona de momento el problema hasta lograr la correcta reparación. También puede evitarse con una correcta lubricación de la cadena, piñón y corona; más aún si los lugares por donde vamos a rodar no son todos de asfalto. Si recorreremos ripio o tierra, intensificar la lubricación a diario para evitar inconvenientes.

Cortar el cable de Embrague/Freno: Depende del modelo de tu moto, podrás necesitar uno o dos cables para poder darle una solución momentánea a un corte repentino que puede dejarte sin frenos o sin embrague en medio de la ruta. Sin necesidad de demasiada instalación, se pueden colocar directamente del manillar para poder seguir viaje hasta reparar correctamente el desperfecto.

Romper los pernos de la corona: Llevar 4 tornillos y 4 tuercas de la corona ocupa poco espacio pero soluciona mucho. Si bien no es una de las reparaciones más sencillas dado que hay que sacar totalmente la rueda trasera para poder cambiar los tornillos y tuercas rotos, es un problema que nos puede dejar varados e inclusive, si no tenemos los repuestos, depender de un auxilio. Para los que no tienen los conocimientos del tema, se debe estudiar antes el modo para retirar la rueda y colocarla nuevamente sin perder ningún detalle de los ajustes pertinentes y así evitar accidentes.

Pérdida de combustible: Por los constantes cambios de clima, por recorrer lugares de clima árido o por el mismo paso del tiempo la manguera del combustible puede sufrir resequedad y una pérdida de la flexibilidad que termine en una fisura espontánea. Debemos llevar unos centímetros de repuesto para solucionar rápidamente este problema y poder seguir rodando. Si sigues todos estos consejos no tenemos dudas de que estarás preparado para disfrutar lo mejor del camino, te deseamos muy buena ruta, amigo!.

Por Emilio Scotto

Fuentes:
http://emilioscotto.com/