Nuestros primeros días en India.


Estábamos en un hotel a un par de kilómetros del aeropuerto de carga, de donde el día anterior habíamos retirado la moto.

Ante de Acomodar el equipaje en la moto le hice un chequeo preventivo, dándome cuenta que pito o claxon sonaba muy bajo, por suerte a unos 30 metros había un local de accesorios para autos, y allí pude conseguir un claxon usado en buen estado por 200 rupias 4 dólares.

Luego de instalar el claxon, acomodar el equipaje y despedirnos de nuestro amigo Matías el suizo (el tenía otro plan de ruta), partimos emocionados y ansiosos por saber que nos depararía India.

Nuestro destino era la ciudad de Pune a tan solo 160km de Mumbai, empezamos a salir de la ciudad en medio de un tráfico caótico sin orden ni leyes (aunque las hay nadie las cumple), donde parecía que cada 10 segundos alguien nos iba a estrellar pero que por suerte los hindúes en medio de su forma de conducción alocada no conducen muy rápido y no hemos visto ni un accidente también pude ser por qué el promedio de velocidad dentro de una ciudad es de 40 o máximo 50 km por hora.

Al ir desplazándonos por la ciudad íbamos viendo un contraste entre la extrema pobreza y los edificios lujosos, aunque era mas la pobreza. 

Para nosotros los occidentales pobreza es sinónimo de inseguridad social, pero aquí en India no es es así, es realmente interesante y sorprendente la forma en que los hindúes asimilan su extrema pobreza.

Los hindúes son extremadamente tolerantes, parece que nada les molesta, ni los olores fétidos, ni la locura de sobre cupo en los trenes o buses, ni la forma antihigiénica en la que preparan los alimentos, ni el mal estado de sus carreteras, ni la forma anti cívica e irrespetuosa de conducir y ni siquiera la diferencia religiosa, hablando de religión aquí hay miles de Dioses y cientos de religiones, lo curioso es que muchos hindúes le rezan al Dios de cada religión incluyendo grandes religiones como la católica y otras del cristianismo. ( creo que son muy inteligentes, es como jugar el chance en diferentes casas jajajaja).

Todos estos pensamientos se nos van cruzando a medida que nos vamos desplazando por sus carreteras en mal estado y su caótico tráfico, y para colmo aquí se maneja al lado opuesto como en Inglaterra, siendo esto toda una nueva experiencia para nosotros, sobretodo para mí como piloto, sentía que todo lo que sabía de conducir se me había olvidado, me daba la impresión de que todos los autos venían en contra vía, y para adelantar sentía casi pánico al ver los autos en el sentido contrario mi piloto automático me decía que me tirara a la derecha para evadir los carros que supuestamente venían en contra vía, mientas mi lado racional me decía que está bien pues si e maneja del lado opuesto, y sumándole que los hindúes son unos suicidas al volante todo el tiempo invaden carril así no estén adelantando, y para adelantar lo hacen en donde sea no importa si una curva o vienen carros de frente ellos simplemente se pegan del claxon y listo, en varias ocasiones me ha tocado salirme de la ruta o frenar para darle vía. Y vuelvo y repito nada de eso los irrita, ni que anden en contra vía ni que casi los hagan matar ni que se peguen del claxon todo el tiempo.

Poco a poco me he ido acostumbrando o más bien aprendiendo cómo conducir al lado opuesto, lo que si aún me da algo de impresión es cada que veo un carro no ver al conductor al lado izq donde estoy acostumbrado a verlo y por algunos segundos me da la impresión de que el carro se va conduciendo solo jajajaja.

Luego de 1 hora para salir de Mumbai solo habíamos corrido 20 km,  salimos a una autopista decente de tres carriles, pero la dicha duró poco, no habíamos recorrido ni un kilómetro por aquella autopista cuando un policía o eso parecía nos detuvo y nos informó que en la autopista no estaban permitidas las motocicletas, que por favor nos desviáramos indicándonos una carretera sin asfalto, la verifique en mi gps y efectivamente nos llevaría a otra carretera casi paralela a la autopista solo que esa entraba por muchos pueblos. 

Respecto a la comida Hubo un día que fui a un supermercado para comprar cosas para preparar, y me gaste casi 10 dólares comprando alimentos para dos días, en cambio en la calle se consigue comida preparada por uno o dos dólares, así que sale más barato comer en la calle que preparar uno mismo, eso sí, toda la comida tiene picante, y hablando de picante un día en un restaurante pedí un jugo de mango y el bendito jugo tenía ají, me dio fue risa pero así me lo tome. 

Íbamos en esa ruta  que entraba en todos los pueblos desde Mumbai hasta Pune, y buscamos donde parar a comer algo, paramos en un restaurante algo decente pero tuvimos un problema, la gente que antendia no hablaba nada de ingles, no tenían nada preparado y no tenían menú, no hubo forma de saber que tenían para comer, así que continuamos ruta y al lado de la carretera vimos un pequeño quiosco con comida preparada, por lo menos podíamos señalar lo que queríamos, y resultó que tenían Samosas (conocidas en Colombia como papa aborrajadas o papas apanadas), éramos felices y cada plato como con 5 papistas salía en 20 centavos de dólar.

Luego de un rico desayuno continuamos por aquella ruta en muy regular estado, el asfalto tenía un constante subí y baja que nos llevaba a usar la suspensión hasta el tope, no me gustaba para nada y eso que lo más rápido que podíamos andar era a 70 u 80km/h.

cada que entrábamos a aun pueblo la gente se nos quedaba mirando como si fuéramos extraterrestres y nos saludaban y kathe les devolvía el saludo mientras yo me encargaba de poner cuidado de no estrellarme contra contra una vaca,algún tuc  tuc o peatón entre otro cientos de diferentes cosas que circulan en las calles de India.

Aunque íbamos agotados también íbamos contentos cada vez India nos gustaba más y más, India nos dejaba ser parte de ella, sentirla, olerla, saborearla, nos hacía sentir como en nuestro continente, era una mezcla de cómo eran hace 20 años todos los países sudamericanos.

Luego de 6 horas llegamos a la casa de nuestra amiga colombiana Diana y su linda familia, los cuales nos habían invitado a su casa desde que estábamos en Italia. Diana, Rosita, Juampi y Henrry viven en India hace casi un año por motivos de trabajo, en su casa pudimos comer de nuevo muchas cosas colombianas, como arepas, chocolate y diferentes dulces colombianos. Gracias a esta linda familia pudimos descansar un poco y recargas esas energías con sabor a casa.

Bueno espero que les haya gustado esta aventura de nuestros primeros días en India, ya llevamos casi 4 semanas donde hemos tenido muchas aventuras, por ejemplo estas palabras las estoy escribiendo desde mi hamaca en un orfanato donde estamos de voluntarios por algunos días, lo interesante es que este orfanato queda en las montañas del sur de la India y en medio de la jungla rodeado de miles de altas palmeras y bambú, y se escuchan cientos de sonidos de diferentes animales,  katherine se siente algo indispuesta y ha tenido fiebre, pero esto se los contare en otra historia.

Así que pendientes…

Gracias por viajar con klaps por la India.